Incluso las mascotas bien entrenadas a veces desarrollan comportamientos indeseados. Corregir el comportamiento ayuda a tu mascota a aprender lo que es aceptable, previene el estrés y mantiene tu hogar seguro. Usar métodos positivos y consistentes es la clave del éxito.

Problemas de comportamiento comunes

Algunos problemas frecuentes incluyen:

  • Ladridos o maullidos excesivos: a menudo causados ​​por aburrimiento, ansiedad o falta de atención.
  • Rascarse o masticar: puede indicar estrés, dentición o falta de salidas adecuadas.
  • Ansiedad por separación: Las mascotas se ponen ansiosas cuando se las deja solas, lo que lleva a un comportamiento destructivo.
  • Reacciones de agresión o basadas en el miedo: pueden ocurrir hacia personas, otros animales o entornos nuevos.

Identificar la causa del comportamiento es el primer paso hacia la corrección.

Técnicas de corrección de conducta positiva

Redirigir el comportamiento no deseado: Dar juguetes para masticar en lugar de muebles, o un área tranquila en lugar de ladridos fuertes.

  • Recompense el buen comportamiento: las golosinas, los elogios o el juego refuerzan las acciones positivas.
  • Coherencia: utilice los mismos comandos y reglas para todos los miembros de la familia.
  • Tiempo fuera: Retirar brevemente la atención por una mala conducta menor, sin castigo.

Evite el castigo físico o los gritos: estos pueden aumentar la ansiedad y empeorar el comportamiento.

Consejos para comportamientos específicos

Ladrido:

  • Identificar los desencadenantes (soledad, aburrimiento, alarma)
  • Proporcionar enriquecimiento (juguetes, entrenamiento, tiempo de juego)
  • Recompense el comportamiento tranquilo de inmediato

Rascarse / Masticar:

  • Proporcionar salidas apropiadas (postes para rascar, juguetes para masticar)
  • Mantenga los objetos de valor fuera del alcance
  • Utilice elementos disuasorios de forma segura si es necesario

Ansiedad y estrés:

  • Acostumbra gradualmente a las mascotas a pasar tiempo a solas.
  • Mantenga una rutina predecible
  • Utilice la estimulación mental y el juego interactivo.

Ayuda profesional

Si los problemas de conducta persisten, consulte con un entrenador o especialista en conducta certificado. La agresividad severa, las fobias o la ansiedad persistente suelen requerir orientación profesional.